martes, 17 de abril de 2012

¡Que mala impresión!

Estoy yo durante hora y media hablando con mis estudiantes sobre la importancia del buen servicio al cliente, no solo el buen servicio, sino que para lograr lo que llamamos "customer delight" necesitamos darle al cliente un "plus" una razón para decir "Wow, esto es más de lo que yo esperaba"... Y que tal, vamos a recreo y cuando regresamos les pregunto: "Me pueden hablar de alguna mala esperiencia en servicio al cliente que hayan experimentado". Y uno de mis estudiantes me dice:  "El mal trato que nos acaba de dar la recepcionista".  ¡Oh No! Recuerdo que tuve que intervenir durante el recreo porque ella lamentablemente no estaba entendiendo la solicitud de los estudiantes y estaba siendo muy negativa. ¡Terrible! De los más penoso que me ha ocurrido. Donde trabajo nos esforzamos mucho por dar un excellente servicio y debemos, porque no es una escuela barata y los clientes  merecen un servicio que esté  a la altura de sus expectativas.  Pero ya ven lo fácil que es cometer en error en un área tan sutil.  Tan simple como haber dormido mal o haber tenido una leve pelea con nuestro ser más querido, para ya no tener el cien por ciento de nuestro buen "mood" de siempre.  Sin embargo dar un buen servicio es una decisión que tomamos cada día.

La regla de oro sería tratar a nuestros clientes como esperaríamos ser tratados.  En inglés decimos "Treat others the way you want to be treated". Debemos  tratar a otros como esperamos ser tratados o no hacer a otro algo que no quisieramos sufrir; esta regla funciona para los niños en la escuela para mantener la armonía y el orden. Si la aplicaramos siempre en las diferentes áreas de nuestra vida, sin duda tendríamos buenos resultados.  Les animo para que prueben

No hay comentarios:

Publicar un comentario